¿MOLAVIAJAR? ¡MOLA!

¡Hola de nuevo! Ah, qué sensación tan agradable estar por aquí de nuevo. Ya sabéis que me podéis seguir por redes sociales (@pacohernandezs en twitter e instagram) pero qué me gusta volver, pues es aquí que comenzó todo. Eso sí, volver cuando tengo que contaros cosas que para mí son importantes y de las que debe quedar constancia, así que qué mejor lugar que mi blog. 

Hoy os vengo a hablar de algo muy especial, de una familia muy especial, de una familia que, sin comerlo y sin beberlo, ayuda a muchísima gente en algo tan importante como es viajar: la familia de MOLAVIAJAR. Aquí ya depende del punto de vista de cada uno pero hay personas, como es mi caso, para las que viajar no es tan fácil, cuesta mucho y ya ni os digo si se trata de viajes al extranjero y grandes aventuras. Es por ello que cuando sucede algo así, no sólo se convierte en un sueño hecho realidad sinó en un destino donde, pese a lo que digas, quieres que todo sea perfecto. 

(Adri, Oliver, Gosi y Daniela)
No sé os lo había dicho pero viajar, ver otros lugares, otras culturas, otras personas... y dejar, sobre todo, que la vida te sorprenda es una de las mejores experiencias que puedes tener. Eso es lo mejor, tener un itinerario, tener un destino y que algo que no esperabas suceda, algo que incluso siendo malo puedas acabar contando como anécdota y paradójicamente llegues a explicarlo hasta con nostalgia. De ahí que esté aquí hoy para hablaros de esta familia molaviajera. 

Todo comenzó en septiembre de 2018 cuando, por una serie de circunstancias y después de 10 años tuve la oportunidad de organizar un viaje, un gran viaje. Quien me conociera pensaría que iba a ir a Japón, pero no, hubo algo que me llamó más la atención y que me vino a la mente con mucha más fuerza que el país del sol naciente: la costa oeste de Estados Unidos. No preguntéis por qué ya que ni yo mismo lo sé, simplemente algo me dijo que ese era el viaje que debía hacer, como cuando decidí hacer el Camino de Santiago. Lo primero que hice fue entrar en youtube para ver videos sobre el tema, y el primer video que vi, el primerísimo de todos, fue este de MOLAVIAJAR. Os dejo AQUÍ el enlace. Era un video sobre un vuelo en helicóptero sobre el Gran Cañón. Si véis el video comprenderéis por qué se me saltaron las lágrimas

Fue así como comencé a seguir a esta familia molaviajera. Su página web (AQUÍ), su instagram @molaviajar y su canal de youtube (AQUÍ). Si su primer video lo vi a principios de septiembre os tengo que decir que estuve, ni más ni menos, que 8 meses montando el viaje. En base al presupuesto disponible y las personas que éramos, podíamos viajar durante casi un mes. 27 días en este caso. Eso requería de mucha planificación, no sólo para ver todo lo que queríamos ver sino también para contar con imprevistos. Ví muchas páginas web, muchas guías oficiales y no sólo MOLAVIAJAR. Sin embargo, os puedo asegurar que, todo y lo que ví en esos 8 meses, nadie me ayudó más que ellos, el 80% del viaje lo pude montar como dios manda gracias a sus viajes. No sólo por sus posts y sus consejos, que va, sinó porque esta familia molaviajera es grande, MUY GRANDE, y es que no sólo está formada por Adri, Gosi y sus peques, sinó por todos aquellos que han viajado acompañados de sus reseñas y que, con el tiempo, les ayudan a actualizar datos y demás cosas concretas que con el tiempo cambian, ya sea mediante comentarios o actualizando ellos mismos algunos posts con recomendaciones. Hoy, gracias a ellos, yo me considero, o me quiero considerar, un molaviajero. Por si fuera poco, les puedes enviar un correo electrónico y da igual la cantidad de trabajo que tengan, que es abrumador, la cantidad de mensajes que deben contestar, te responden lo antes posible. Y cuando me refiero a abrumador me refiero a que contestan todo y siempre. Una vez tuve programada la ruta defnitiva, allá por abril de 2019 (ya que el viaje era en agosto de 2019) me puse en contacto con ellos y les pasé mi mega excel con todo y se lo miraron de cabo a rabo y me dieron más consejos.Y todo gratis.

Ah, y encima, por si fuera poco, justo entonces, en mayo de 2019 sacaron una guía sobre la Costa Oeste, en papel...GRATIS. Me habéis leído bien, GRATIS. Los primeros miles de ejemplares (¡miles!) eran gratis, y luego los vendían a precio de coste a 7.95 (AQUÍ). Si viérais la guía fliparíais: el cariño y el esfuerzo con el que está realizada no es lo único bueno que tiene, lo maravilloso es cómo está explicada, no sólo para gente soltera como yo, sinó para familias. Qué rutas hacer, precios, consejos sobre la marcha, etc, etc. A día de hoy están a punto de sacar la de Nueva York, que pese a la crisis y pese a que llevan dos meses sin poder viajar, van a volver a sacar GRATIS. La de la Costa Oeste está a punto de terminarse de vender (AQUÍ), así que yo de vosotros aprovecharía. ¡AH, Y LOS MAPAS! ¡Joder con los mapas! En su web tenéis mapas que hacen para podéroslos descargar gratis!


Así pues, si dedico este post, si dedico este resumen es no sólo por lo mucho que me ayudaron a mí sino a muchas otras personas. Os puedo asegurar que sin sus recomendaciones no hubiera sido lo mismo, me hubiera perdido muchas cosas, hubiera pagado mucho más y hubiera llegado tarde y mal a muchas excursiones. Tampoco os engaño, no son infalibles, pero os aseguro que lo hacen lo mejor que pueden y es que las cosas cambian pero si se lo indicas actualizan la información. Esta familia molaviajera ha tenido las santas narices de dedicarse únicamente a ello, así que cada consejo, cada viaje, cada post, cada video suponen una entrega y un esfuerzo increíble. Son transparentes, no creáis que no dicen cómo ganan lo que ganan, y eso es lo que me gusta, que te animan (pero en ningún momento te obligan) a contribuir en base al seguro y poco más, y creo que lo mercen y lo merecen mucho, porque soy de los que piensan que las personas que hacen felices a los demás deben ser recomensadas de una forma u otra

Os escribo este post como todos los que os escrito desde hace ya 14 años, con el corazón. Y con el corazón os animo a que le echéis un vistazo porque seguirlos, de una manera u otra, también es una forma de viajar en muchos sentidos.

PITOPAUSIA, de Ralf König (con spoilers)


¿Os ha pasado alguna vez estar viendo una obra de teatro, una película o una serie, y escuchar a dos actores de comedia hablar de algo realmente dramático, que todo el mundo se esté riendo y darte cuenta que no tiene gracia o no es para reirse? Pues eso es lo que me ha pasado a mi leyendo y escuchando alguno de los comentarios sobre este comic. 

Lo peor que le puede pasar a un autor es lo mismo que le puede pasar a un actor, que lo encasillen. Ya sea por su repetitiva trayectoria o porque los lectores no comprendan que un tebeo puede ser divertido y dramático a la vez. Ocurrió en su día con "Superparadise" y "Podéis besaros", donde una vez más, Paul, el personaje más extremo de König hacía de las suyas y luego padecía las consecuencias. Con "Pitopausia" sucede lo mismo, el autor nos narra en tono irónico y a veces no tan irónico, la llegada de la vejez, la llegada de esas edad que te atrapa y que te avisa una y otra vez de que ya no eres joven, de que hay cosas que no vas a poder hacer y de que todo ha cambiado y no hay vuelta atrás, porque podemos ser jóvenes de espíritu pero el cuerpo tiene unos límites y no vamos a poder sobre pasarlos. 

Llegados a este punto nos encontramos de nuevo con Conrad y Paul, ni más ni menos que los personajes estrella de König y a los que hemos estado años siguiendo, de quienes nos hemos encariñado con sus idas y venidos, de los que conocemos su vida como si fueran nuestros vecinos, nuestros amigos, nuestros hermanos, de modo que cuando vemos que todo "se viene abajo" nos afecta, primero porque son ellos y después porque piensas que ya tienes cuarenta años y que eso está a la vuelta de la esquina, tal y como me ha pasado a mi. 

El cómic no tiene gracia, y no lo digo en el mal sentido, más bien todo lo contrario. Si bien utiliza el humor en algunos momentos lo hace porque los personajes, al igual que nosotros mismo en nuestro día a día, a veces necesitamos del humor para calmarnos o decir eso de "mejor reir que llorar". El humor en este tebeos es un escape, una fuga a una situación sin solución que no hay más que aceptar y que te deja ese sabor agridulce al leerlo. 

König, en un acto de valentía, se la ha jugado con este cómic. Desde Superparadise que creo que no hacía nada tan arriesgado y, en mi opinión, le ha salido bien la jugada. Se sale de la comedia habitual para decirnos "riéte, riéte, pero mira la que se te viene encima". Sin embargo se sale con la suya una vez más haciendo uso del arma más poderosa que tiene, aparte del humor, y con la que tanto nos ha encandilado en muchos de sus comics: el amor. Ese sabor agridulce se te pasa cuando te das cuenta que el autor te está mandando otro mensaje a continuación "riéte, riéte, pero mira la que se te viene encima... pero no te preocupes, que el amor puede con todo". Es ese cariño entre sus personajes y el que demuestra él mismo en ellos (recientemente ha admitido que él mismo es Conrad y Paul a la vez, que son dos versiones de sí mismo) que además, de nuevo, sabes, sin saberlo del cierto, que hay toque biográfico de por medio y que hay que tenerlos bien puestos para escribir y dibujar algo así. 

Os lo digo yo que intento escribir tebeos, es muy duro plasmar cosas sobre uno mismo porque entonces el cómic se convierte en un espejo de tu alma y en ocasiones cuesta mucho mirarse en él. 

¿Recomendado? POR SUPUESTO.


SENSE8

Hoy vengo a hablaros de una de las series que me ha robado el corazón como ninguna otra desde hace años, Sense8. 

Veréis, para explicaros por qué me gusta y qué veo en ella, que de eso se trata este post, no de venderos la moto porque a mi no me pagan a comisión, ni rebatir según qué cosas, antes os tengo que hablar de Lobezno. Sí, Lobezno, el X-men, el de los tebeos. Ya, ahora os estaréis rallando mucho sobre qué tienen que ver la chicha y al limoná, o como se diga, pero en nada os lo explico: nunca he soportado a Lobezno. No soporto los personajes que son molones porque son "malotes", que queréis que os diga, a mi me parece lo fácil, a mi me gustan los personajes que son como Superman o el Capitán América, los personajes que mantienen su integridad y tratan de hacer lo correcto sin joder a nadie, pese a todo, e intentar ir por ese camino, intentar ser mejores. Eso se puede ver en Sense8.

Para los que no hayáis visto la serie ¿de qué va? Va de que el mundo cambia y las personas evolucionamos y una de esas evoluciones son los Sense8, grupos de 8 personas, que ni siquiera tienen por qué vivir en el mismo continente y que de alguna forma estan conectadas, mentalmente. Sienten lo que los otros sienten, ven lo que los otros ven, oyen lo que los otros 7 oyen y, de alguna forma sienten que son una familia, o algo más. Lo mejor de todo es que ni se parecen, ni en caracter ni en físico, son diferentes en muchas cosas, sin embargo logran conectar con los demás y empatizan cuando sienten lo que ellos y ven lo que significa ser los demás, logran un nivel de empatía que tiene como resultado una conexión que llega incluso al nivel sexual al igual que el emocional. Lo malo es que, como siempre, hay otros seres humanos que conocen de su existencia, incluso otros Sense8 y quieren joder eso, para fines más egoistas, para fines más terribles que la propia evolución del ser humano con una sensibilidad y unos sentimientos que se multiplican por ocho.

Y eso es lo que mola de Sense8, no se trata solo del amor que hay entre los personajes, sino del nivel de relación que los une. Me gusta pensar que es la "lección" de la serie, cómo los humanos podemos hacer piña independientemente de nuestra nacionalidad, nuestro color de piel o nuestra orientación sexual, protegernos los unos a los otros por muy diferentes que seamos. En esta ocasión los protagonistas lo consiguen porque entran en la mente de sus compañeros y aunque es algo mágico y de ciencia ficción, al fin y al cabo es empatía, detenernos un momento a pensar en los demás, en qué necesitan, en qué les podemos ayudar, aunque sea únicamente escuchando, o estando ahí de pie, simplemente por el hecho de estar. 

La corriente que ha movido la serie es maravillosa, los colores, los lugares, las personas, las culturas, las tradiciones, los viajes, no importa lo grande que sea el mundo, las personas son personas en todas partes, sufren en todas partes, sonríen en todas partes y, como decía mi madre, en todos sitios cuecen habas. Eso hace grande a Sense8, la sensibilidad que demuestra no está reñida con plantar cara a los problemas, no se trata del "buenismo", sino de más bien todo lo contrario, de estar unidos y afrontar los problemas, así como disfrutar de las alegrías, cada uno a su manera, sin perjudicar a los demás, pero nunca dejando que las injusticias nos gobiernen.

¿Queréis una serie que os llegue al corazón? Sense8 os lo va a robar cosa mala. 



CALL ME BY YOUR NAME de Andre Aciman (Con spoilers)

Primero hablé de Dragon Ball, luego de los Vengadores de Hickman, y ya que estaba me dije "¿Y por qué no les hablo del mejor libro que he leído en mucho tiempo?" Y por eso vengo a hablaros de Call me by your name. 

Una vez más, es triste y repetitivo comenzar así, y no lo haría sino fuera porque he visto que ha vuelto a ocurrir, pero sí, es un libro sobre dos personajes homosexuales, así que por favor, dejaros de chorradas, dejad que las cosas se normalicen y, por favor os lo pido, no seáis tan estúpidos de dejar pasar una gran lectura por temores sin fundamento y gilipolleces a medias. 

También tengo que admitir que soy un romántico y un nostálgico empedernido, de manera que las probabilidades de que el libro me tocasen la patata eran muchas. Muchísimas. Aciman nos narra la historia de un amor idílico en todo su explendor, deteniéndose en todos los detalles sexuales que puede y más, durante un verano en la italia de principio de los 80 cuando Elio, el hijo de un catedrático de los clásicos, se enamora con 17 años del nuevo ayudante y doctorando que viene a ayudar a su padre, un joven de 24 años llamado Oliver. El libro se desenvuelve desde que el joven se enamora hasta que pasan 20 años después de su último encuentro aquel verano. La lectura es un viaje, detallado y fantástico por la mente de un joven que, como comprenderéis, a esa edad no sólo ha descubierto su sexualidad sino que está abierto a ella. 

Es increíble y me fascina, al tiempo que admiro sobremanera, la forma en que el autor es capaz de describir los pensamientos de Elio y como te puedes llegar a sentir identificados con él a su edad, independientemente de tu sexualidad. La manera en que se enamora, cómo piensa en Oliver, cómo se siente celoso sin saberlo, y cómo se convierte en el centro de su universo sin poderlo controlar. Así es el amor, y así nos ha sucedido a todos, una o más veces. De este modo Aciman consigue que no veas en Elio al protagonista sino a ti mismo y todas las historias que has recorrido al largo de tu vida, un camino que todavía hoy me sorprendo que el autor haya sido capaz de describir con tanta precisión, utilizando el tono y las palabras adecuadas en cada momento. Es de esos libros en los que te llevan de la mano, sin sentirte forzado en ningún momento y recorriendo las páginas como si se tratase de una puñetera sinfonía que envuelve tus sentidos y no te deja pensar en otra cosa. 

Sonará a demasiado, pero ya lo he dicho, soy un romántico y un nostálgico empedernido. De hecho me pasé las últimas 30 páginas del libro llorando. El discurso del padre es, además, un momento de inflexión que llevado a la gran pantalla no sólo me pareció un acierto sino que estuvo maravillosamente interpretado Michael Stuhlbarg. Sin embargo el final es grandioso porque recalca ese amor, y no solo ese primer amor, sino ese que te deja marcado y que, sin ser el más grande es el más grande. Difícil de explicar, no tengo ese nivel y ojala lo tuviera, y la única forma de que lo entendáis es leyendo el libro, por eso lo sigo recomendando sin descanso. 

Todavía, a día de hoy, soy incapaz de leer el último párrafo sin que me entre algo en el ojo, o se me derramen las lágrimas como si no hubiera un mañana. Sin termino medio.


EL DIARIO DE NOAH: QUE NOS VOLVAMOS A ENCONTRAR

Hola viejo amigo,


En primer lugar te pido disculpas por robarte el que hasta ahora era tu espacio en el blog, este diario, ya que he creído que hoy era el día indicado para darle cierre. Bueno, no es que lo haya creído, es que he leído el post de una persona (BatmanEnrique se hace llamar, te caería bien) que ha sufrido una gran pérdida y en él dice lo siguiente cuando a su madre le preguntan por su hijo fallecido: "A la gente le da miedo hablarme de Pachi porque me pongo a llorar, pero yo quiero que me hableis de él, porque así sé que le recordáis como yo le recuerdo".

Y verás, eso es lo que sucede, que cuando hablo de ti tengo que hacer una fuerza como nunca antes había hecho y, aunque me desenvuelva con naturalidad comentando tus azañas y parece que no ocurra nada, no es así. Tengo que alinear mi estómago con mis ojos y hacer un nudo lo más fuerte posible para evitar derramar una lágrima. Bastante te lloro muchos otros tantos días, y bastante te lloraré. 

Así pues aquí estoy, un día antes de que cumpla un año de tu partida. ¿Sabes la de gente que todavía me habla de tí? Es que eras (eres) increíble. "Recuerdo que aquel perro que tenías..." y "tu perro esto y tu perro lo otro...". Sí, debes haberlo pensado, y es verdad, a día de hoy no soporto que te llamen perro. Tu me entiendes. Evidentemente eres un perro, pero eras más, mucho más: eras mi amigo, mi hermano, mi familia, mi apoyo, mi chico, mi Krypto... eras y eres tantas y tantas cosas, que llamarte perro me parece incluso hasta ridículo.

Supongo que ya lo sabrás, pero desde Navidades y siguiendo tus indicaciones, tenemos un nuevo miembros en la familia, se llama Rocket. Madre mía, ¡qué bicho! ¡Es más malo...! No lo sabía pero resulta que el tío es un border collie, sí, para que veas, uno de tus hermanos es de marca, parece esto ya una casa de pijos, pero no te preocupes, tal y como dijiste estaba en la protectora, y allí fui a por él. Pues lo que te decía, que es hiperactivo y tiene una energía que ríete tu. Eso sí, no te preocupes, está bien cuidado, Cooper está haciendo un gran trabajo como padre y hermano, tuvo un gran maestro, aunque sabes que parte lo traía de serie. Aún recuerdo hace unos meses cuando sin querer intercambié tu nombre por el de otro perro, y en lugar de decir "¿Dónde está Nico?" le dije "¿Dónde está Noah?", llegamos a casa y todavía te buscaba. Eso me costó un paquete entero de pañuelos de papel. 

También supongo que mi madre no parará de darte cocido, y como encima ahí no engordas, debes estar en la puñetera gloria, jodío. Dale recuerdos de mi parte. Ah, y habrás conocido a mi padre, conociéndolo como era estará loquito contigo, si no me equivoco te habrá sentado en un barreño en el asiento delantero de su furgoneta y ya te habrá llevado a tantos sitios que habrás perdido la cuenta.

Aquí, sin embargo, todos te echamos de menos, fuiste y eres mi primer "perro" y aún no te perdono que por tu culpa no me toque el euromillones, porque esas cosas solo tocan una vez en la vida, y en el momento en que te conocí ya gasté toda la suerte de esta vida y las siguientes. Eso sí, tu y yo tenemos un tema pendiente del que hablar, sé que me dirás que no pasa nada y que no tiene importancia, pero tenemos que hablarlo, vale? Sabes a qué me refiero.

En fin, el caso es que me apetecía escribirte y he encontrado la fuerza para hacerlo, así mismo también te quería contar una cosa. Verás, me enganché a una serie (sí, una más) que se llama "Los 100" y la verdad es que palman muchos personajes, protas y secundarios, hay temporadas que creo que como sigan así la van tener que llamar "Los 3 o 4" porque vamos... A lo que iba, el caso es que cuando alguien querido muere o está muriendo se despiden de él o de ella con esta frase que es preciosa:

"En paz abandona esta orilla, 
que el amor te lleve a la próxima, 
que la calma ampare estos viajes
en tu travesía final hacia la tierra. 
Que nos volvamos a encontrar"

Y me gustó mucho esa última frase, ¿sabes?

Te quiero Noah, y eso no expresa nada en comparación de lo que siento.

Hasta pronto viejo amigo, QUE NOS VOLVAMOS A ENCONTRAR.

LOS VENGADORES DE HICKMAN (CON SPOILERS)

Hace poco fui al cine a ver Avengers Infinity War y cuando acabó la película dije: "¿Os acordáis que siempre digo que Superman the movie es mi película número de superhéroes de toda la vida? Pues ahora empata con Avengers Infinity War". Mis amigos se echaron las manos, las palomas se estrellaron contra los cristales y la gente comenzó a correr griando que era el fin del mundo. Pero es así, nada dura eternamente.

Cuando hablamos de tebeos y me preguntan cual es mi tebeo favorito de todos los tiempos siempre respondo "Crisis en Tierras Infinitas". Si me lo preguntáis ahora diré "Crisis en Tierras Infinitas" y "Los Vengadores de Hickman". Y no hay más. No es que los tiempos cambien, es que tenemos que ser consecuentes con nosotros mismos y no aferrarnos a ciertas cosas, ser abiertos de mente y valorar nuestros propios gustos dentro de lo que significan para nosotros. Si os paráis un momento a hacerlo veréis que igual hay cosas que no habías tenido en cuenta. Ahora os explicaré por qué. 

Uno de los secretos consiste en leerlo todo seguido del tirón. Como por ejemplo Green Lantern, Green Lantern Corps y Guardianes de Johns, Tomasi y Jordan, algún día os hablare de ellos pero si lees las tres series número a número en ese orden consigues oir como una melodía que logra que todo sea redondo, tome forma y digas ¡Me cago en la puta qué buena historia, copón! Pues con los Vengadores de Hickman ocurre lo mismo. La conjunción entre Avengers, Avengers World y New Avengers da como resultado, en mi opinión, uno de los mejores guiones en la historia del tebeo americano. No es una saga, es una macro saga que se va gestando número a número que no hace más que subir, subir y subir. 

¿Cómo lo consigue? ¿Qué hace Hickman que se nos pongan los pelos de punta y el ano se estreche? Nos pone contra las cuerdas, pero contra las cuerdas como nunca nadie antes lo había conseguido. Pensad en ello: el universo muere, todos los universos mueren, todo muere. Entonces ya tienes a los personajes principales del cómic buscando una solución. Lo mejores científicos, las mentes más brillantes, los mejores en cada cosa. Ahora imagina que por mucho que buscas, por mucho que lo intentas, por mucho que te esfuerzas, ves que no hay solución. Esa, esa es la premisa que Hickman te da desde el principio: "Esta vez no hay solución, todo va a morir". Y así comienza, pasan los capítulos, se suceden las historias, las etapas, las idas y venidas, y cada vez que terminas un número vas notando algo, sientes como los pelos se te ponen de punta. Comienzas a comprender algo, algo que te niegas a aceptar, algo que es impensable: va en serio. 

Es en ese punto cuando Hickman se permite, con gran maestría, jugar con sus personajes: todo muere, vale, ¿qué harán y qué estarán dispuestos a hacer para que eso no suceda?. El guionita coge a los mejores superhéroes del planeta y los estampa de frente contra sus valores, contra esas palabras d esperanza, orgullo y sabiduría con las que siempre se llenan la boca los personajes y consigue que se les atraganten. "No os preocupéis, lo vamos a... NO", "Pues haremos que... NO", "Podríamos investigar sobre... NO", "Conseguiremos la ayuda de... NO", "utilizaremos el guantelete del... NO"

Y así, intento tras intento, no tras no, can cayendo, caen en la desesperación y comienzan a dudar de si hay que hacer ciertas cosas para sobrevivir y si es eso lo correcto. Va más allá y los personajes descubren que hace tiempo que ya no hacen lo que es correcto sino lo necesario ¿y en qué los convierte eso? ¿Qué són ahora? BRUTAL.

Ahí lo tenéis, esa es la grandeza de toda esta macro saga, llevar a nuestros personajes más amados, los más grandes y los "más mejores", correctos y bondadosos superhéroes y que se conviertan en lo que siempre han enfrentado con tal de salvar univesos enteros. Mención especial tienen por ello dos sagas, primero la del Capitán América, que nunca había sido tan ENORMEMENTE GRANDE como en esta macro saga. Hickman utiliza al Capitán como el contrapunto de todos, y lo mejor de todo es que tiene su lógica. Llevados a todos hasta el extremo podemos comprovar como también la integridad del personaje es llevada al extremo y sigue con ella, te demuestra por qué es el Capitán América hasta la última de sus consecuencias. En medio de ello, a mi, fan de Superman, me hace preguntar "¿Haría Superman lo mismo"? 

Y va el cabrón (perdonad la expresión, pero lo digo con cariño) de Hickman ¡y te da la respuesta! Llegados a un punto, los Vengadores tienen que enfrentarse a lo que vendría a ser la Liga de la Justicia, si bien muy poco disimulado, te queda muy claro quien es quien en el enfrentamiento. La llama The Great Society, y aparecen en el número 17 de New Avengers. Hickman hunde, no a los Vengadores, sino en lo que se han convertido, con frases haciendo referencia a que esa "liga de la justicia" son mejores personas que ellos, que hacen lo correcto sin perder sus valores pese a que están en su misma situación y, pese a todo, se mantienen estoicos. Es un gran contrapunto llegados a ese momento de la historia. 

Y ahí llega el final, un final enlazado con las primeras páginas, cuando habla sobre el Capitán América y Tony Stark, uno es la vida y el otro es la muerte dice Hickman, pero no queda nunca claro quien es quien. Te lo puedes imaginar pero te hace dudar ¿El Capi es la vida porque quiere el bien o es la muerte porque no es capaz de hacer lo necesario para salvar el multiverso y por su culpa todos morirán y entonces él es la muerte? Me encanta. Des de un principio comienza con los dos personajes y hace que los quieras y te sientas agradecido de verlos como amigos, compañeros, que han madurado y ya se conocen y se han perdonado todo el pasado, para luego llevarlos a un camino sin retorno en un final apoteósico donde yo pensaba que se me salía el corazón. Un final con una lucha a muerte entre el Capi y Iron Man, y no es un decir, no. UNA PUÑETERA LUCHA A MUERTE, porque a van a por todas, y van a matar al otro si se puede. Entre ellos se han sobre pasado todas las líneas posibles y no hay vuelta atrás, la única forma de solucionarlo es que uno de los dos caiga. Entonces es cuando te quedas ahí y comienza Secret Wars y... bueno, jamás sabrás que pasó porque la continuación es la mar de confusa. Una lástima, una lástima, pero os puedo asegurar que hasta ahí, esta macrosaga es una de las mayores genialidades que jamás se han parido. 

Me he comprado el omnibus en inglés y creo que también me compraré los recopilatorios que Panini ha comenzado a publicar y que respetan el orden original de la saga (como debe ser), y ya estoy viendo las primeras reacciones con todo el mundo flipando al admitir que al leerlo todo seguido te das cuenta del trabajazo que hay detrás, pues claro!

DRAGON BALL SUPER NO MOLA, Y LA CULPA ES VUESTRA (SIN SPOILERS)

Empecemos dejando las cosas claras: Dragon Ball ha sido, es, y será, el manga y el anime de mi vida. Dragon ball me aportó lo que a día de hoy todavía son mis mejores amigos. Y como eso muchas cosas más. Pero al igual que a la buena hamburguesería a la que vas de danto en cuanto no tengo por qué aguantar tragarme una mierda. Pues eso me ha pasado con Dragon Ball Super, y la culpa ha sido vuestra. 

Siempre lo he dicho y me reafirmo, lo mejor de Dragon Ball fue la etapa hasta que Goku se casó. Después, de tanto en cuanto algún héroe molón y alguna genialidad como los superguerreros (supersaiyans o como queráis llamarlos). Pero  fue en Dragon Ball Z con la etapa de Freezer (que se salva porque es un villano de mil pares de cojones) donde en mi opinión comenzó el declive, no el manga, sino en el anime. Relleno tras relleno que los fans se comían con patatas. Y cuando digo fans me refiero a los japoneses, no a nosotros, nosotros les importamos una mierda, quien da la audiencia en Japón son... pues eso, los japoneses. Y muy poco les debe importar y muy acostumbrados deben estar cuando con Naruto se zamparon 200 capítulos de relleno. ¿Qué? No, no, no me he equivocado. 200 capítulos de relleno seguidos. SEGUIDOS. Esperad, que repito. 200 PUTOS CAPÍTULOS DE RELLENO SEGUIDOS EN NARUTO. Bueno, pues con Dragon Ball ya sabéis esos cinco minutos se convirtieron en 20 episodios. En fin. Ahí la cosa ya me jodía pero lo seguía porque era Dragon Ball, y era mi serie y yo eran fan y había que hacerlo. 

Hasta que llegó Dragon Ball Evolution, la película. Esa en la que Toriyama vendió los derechos por un millón de dólares y le importó una puta mierda lo que hicieran con sus personajes. Porque no lo digo yo, lo dijo él, una mierda tan grande y tan asquerosa como fue la peli es lo que a él le importó. Y no sólo le importaba una mierda sino que estaba cansado de Goky y Cía y hacía lo que podía por pasar página porque estaba cansado y encima se había vuelto un vago. Ojo, después de 20 años currando noche y día como un condenado, primero en Dr. Slump y luego en Dragon Ball, yo también estaría hasta la polla. ¿Muchos tacos? Sí, es que estoy cabreado. Que, a ver, un mangaka con dos series de éxito no se repite mucho, que la gran mayoría después de la primera se retiran megaforrados. El caso, que ese fue mi punto de inflexión. Dragon Ball Evolution fue mi punto de inflexión, donde dije "se acabó, no me pienso tragar una mierda así de grande más, ni por nada ni por nadie, porque no me da la gana". Y ahí entra Dragon Ball Super. 

Antes que nada dejar una cosa clara, a mi Dragon Ball GT me gustó, lo justo pero me gustó, excepto Goku el supermico, demasiado forzado, PERO OJO, con lógica. Tenía más lógica que el Supersaiyan 3 con la melena hasta el culo. Te venía a decir que era el poder concentrado cuando te conviertes en mono gigante pero controlado y en estado pequeño. Diseño feo pero con su lógica. Lo que ocurre en Dragon Ball Super tiene lógica, sí, que ya porque sea Dragon Ball os tragáis cualquier cosa, y eso no puede ser. 

No vi Super al tiempo que vosotros, no tenía tiempo y la verdad, que los 30 primeros capítulos (30!!!!) fueran las pelis que YA HABÍAMOS VISTO EN EL CINE y con un dibujo (ojo, no digo animación, a ver si empezamos a diferenciar las cosas) de mierda, pues no animaba mucho, y como ya os he dicho, después de Evolution como que me miraba las cosas desde otra perspectiva. La vi el mes pasado, y la vi seguida, de una tacada en poco más de un mes. 131 episodios, sin parar, cada día veía 3 o 4, o más. 

Me váis a odiar y me váis a odiar por esto, pero me la pela, porque no me ha gustado nada lo que habéis dicho sobre Dragon Ball Super y sobre todo, lo que más me ha jodido, es que le habéis dejado pasar muchas cosas sólo por eso, porque las dos primeras palabras eran Dragon Ball. Y eso no es excusa, para nada. En primer lugar os habéis inflado y llenado de orgullo y satisfacción al decir que la animación era la polla y que mejoraba mucho y que callaba muchas bocas, sobre todo al final (LOS TRES PUTOS ÚLTIMOS EPISODIOS!) A ver, tenéis que aprender a diferenciar entre dibujo y animación. El dibujo era horrible y lo mejoraron, y así como en DBZ había un capítulo con dibujo regulero y otro la hostia, aquí a partir del episodio 30 todos empezaron a ser de los buenos. Eso vale, pero la animación? LA ANIMACIÓN?!! Excepto un par de detalles (uno en la saga del Dark Songoku) y otro en los últimos 10 episodios, ES LA PUTA MISMA ANIMACIÓN QUE HACE 20 AÑOS. A ver, la misma! Está bien que no se salgan de ciertos aspectos para que el tono no se les vaya, pero hoy en día hay muchos, muchísimos recursos que se podían haber utilizado y no lo han hecho. Recursos que los fans de toda la vida se merecen y que podemos ver en muchísimas otras series de televisión con mucho menos presupuesto. Así que no me toquéis la moral y me digáisq ue vale la pena la animación cuando sólo valen la pena un total de 10-12 episodios de 130!!! ¿Os lo repito? DE 130!!!! Quee stamos hablando de dos años y medio siguiendo una serie. ¡Dos años y medios! ¿Me estáis diciendo que la serie es la polla porque mejoran las peleas después de dos putos años?? ¿Y eso es callar bocas? De verdad, volverla a mirar con otra perspectiva. 

Ah, pero no sólo de animación vive la serie. Que va, la serie tiene unos agujeros negros que he visto lagos más pequeños!! Por el amor de dios si es que la mitad de los argumentos no se sostienen! La serie de Dark Goku con el potencial que tiene, con el potencial que tiene, y no se entera ni su padre. Mezclan temas pero encima los mezclan más y esto es así porque... ah no, calla, que la explicación es una mierda como una catedral. Y luego, lo mejor de todo el Migatte no Goku, el Instinto Supremo, una polla como una olla! Así, por la puta cara. ¿Me estás diciendo que el personaje que llego siguiendo toda mi puta vida se hace fuerte por algo que ni explican y porque sí? Bueno, lo explican, en dos frases, y ala, arreando. No sé, dadle agua sagrada, la manzana del infinito o yo que pollas sé, pero ¿eso?! Amos hombre!! Yo me quedaba de piedra ante las explicaciones que daban con los viajes del tiempo, gente que era fuerte porque sí. Esa, esa es buena, mutenroshi florece ¡Y es más fuerte que Ten-Shin-Han! JAJAJAJAJAJA JAJAJAJAJAJAA AY JAJAJAJAJAJAJAJAJ AJAJAJAJJJAJAJAJA JAJAJAJAJAJ JAAJAJAJAJAJA JAJAJAJAJ JAJAJAJJAJAJA, de verdad... ¿os tragásteis eso? Que A-17 sea tan fuerte? Los cojones! ríete tú de la continuidad de DC cómics!!! Mis cojones!

¿Y sabéis qué es lo que más me jode de todo? Que la serie tenía un potencial del copón. No, en serio, no estoy siendo sarcástico, la serie tenía un potencial del copón. El tema de los dioses que son muy fuertes, que hay multiversos. POR CIERTO, INCISO. O SOY YO O ESTO ES UNA COPIADA DEL DRAGON BALL MULTIVERSE. Qué huevos tienen!! Y desde aquí, a los de DB Multiverse, ole por vosotros, pedazo de fan fiction que estáis haciendo, con dos cojones, el dibujo es una puta pasada y las historias me gustan todas, todas!! Sigamos. Lo dicho, que la serie tiene potencial. El Black Goku era una idea tremendamente buena, con una explicación como el culo.  El tema de los dioses con sus rangos, los ángeles, la supervivencia universal. Eso era brutal. Cuando desaparece el primer universo se me hizo el culo pesicola. ¡Y eso me duele! Porque hay potencial y no se lo curraron, qué lástima, de verdad qué lástima. 

Ah, y otra cosa buena que me gustó mucho, muchísimo y que, por cierto, absolutamente nadie ha dicho nada al respecto. Mira que podíais haber defendido la serie con cosas como dios manda aparte de la "animación" y otras polladas, como por ejemplo, LA BANDA SONORA. ¿Acaso no la habéis escuchado? Si algo bueno tiene DB Super es una banda sonora acojonante, que incluso en los momentos más chungos te pone la piel de gallina y consigue mejorar con creces la serie más que la "animación" esa que decís. 

Pensaréis que me he vuelto un hater de la serie, pero por eso mismo la critico así, porque me encanta, porque es el manga y el anime de mi vida y me duele, me duele ver que seamos tan gilipollas de seguir alabando ciertas cosas sólo porque comiencen con las palabras "Dragon Ball". Qué pena tan grande. A ver el manga qué tal.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD


Estamos en esa época del año en la que, entre otras cosas, gran parte de los balcones y casas de nuestras calles, barrios y ciudades se llenan de luces y demás adornos navideños que pueden ir desde un simple arbolito a las más pintorescas atracciones de luces que podamos imaginar. Sin embargo, tal cosa no ocurre en otros tantos hogares, sea por el motivo que sea.

Como cada año, en navidades, paseo con mi perro bajo muchos de esos balcones, la mayoría de los cuales conozco porque llevo cuarenta años viviendo en este barrio y me sé la mayoría de las historias que hay detrás, buenas y, por desgracia malas. Hay lugares por los que hace tiempo que la Navidad no se celebra, hogares que lanzaron sus adornos navideños para nunca más volver o regalaron sus juegos de luces a familias que sabrían que sí las iban a utilizar. Al principio de mi calle hay una casa que durante estas fechas apenas muestra signos de vida y quienes viven en ella recuerdan al hijo fallecido en un accidente cuando iba a dejar a su novia en el pueblo en el que vivía. Un balcón con flores marchitas donde la mujer que las regaba perdió hace años a su marido, que era la única familia que le quedaba. Otro en el que todavía luchan contra una dura enfermedad y unos bajos donde ya no se toca música porque los hijos no se hablan con sus padres.

Esta noche iba a ser una como tantas otras en las que salgo a pasear con Cooper hasta que a mitad de nuestro recorrido me he detenido delante de uno de esos balcones, uno de esos donde hace tiempo la Navidad pasaba de largo, y he observado que alguien había colocado un pequeño árbol de navidad de no más de dos palmos. Está sobre una vieja y pequeña mesa de madera, adornado únicamente con una estrella de Navidad pero con montones de diminutas luces de colores que salen de cada una de sus ramas. Sabía del cierto que hacía años que nadie adornaba ese balcón, así que no he podido evitar detenerme, sonreír y, para que engañaros, dejar que se me escapase alguna que otra lágrima.

Recuerdo el año pasado, cuando murió mi madre, lo difícil que fue colocar los adornos de Navidad por toda la casa. No se trataba de hacerme el fuerte o, por cojones, pasar estos días lo mejor posible. Lo hice porque quiero vivir, y es lo que ella hubiera querido y porque las etapas en la vida pueden ser más o menos duras, pero no me gusta detenerme en mi camino, simplemente es que… no me da la gana. Me niego a dejar que la tristeza me consuma. Eso no me convierte en nada, ni me hace mejor o peor, cada uno lo lleva a su manera y eso es lo que debemos comprender. Este año me faltará mi mejor amigo, y lo echaré mucho de menos, pero he vuelto a decorar la casa y, de hecho, he comprado más adornos. Me ha recordado todas las Navidades que pasamos juntos y, aunque he llorado un montón, me ha quedado la paz de saber que esos días se lo pasaba en grande viendo cómo abríamos regalos y como le caían unas chuches súperjugosas.

Así pues, cuando hoy he visto ese árbol he pensado en el gran esfuerzo que ha supuesto para esas personas, en cómo han decidido “continuar” en esta nueva etapa y pase lo que pase. Podemos disfrutar estos días de diferente forma o no hacerlo, respetando las tradiciones y los gustos de cada uno, pero antes de meternos con los de los demás tenemos que pararnos a pensar que detrás de cada adorno y de cada luz de Navidad hay una historia que no conocemos. Celebrad las fiestas o no las celebréis, porque al fin y al cabo es algo que haréis de puertas para adentro, para vosotros mismos. Yo seguiré, como cada año, observando todas esas casas y balcones deseando que alguno, en algún momento, me vuelva a sonsacar una sonrisa.

LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS

Esta mañana, al salir de casa, me he topado con dos chavales paseando a un perro. Los dos iban mirando el móvil, sin hablar entre ellos. No sonreían, ni siquiera levantaban la mirada para ver qué hacía o dejaba de hacer el perro. Después, en la parada del bus, había dos señoras y una chica joven. Las tres estaban mirando sus móviles, fijamente, sin pestañear. He dicho buenos días y he creído escuchar un murmullo. Cuando ha llegado el bus he sido el primero en subir y he contado cuatro personas. Un anciano, dos estudiantes de instituto y una mujer de mediana edad. Estos tres últimos con la vista clavada en la pantalla de sus teléfonos móviles. Aunque hubo un tiempo en que me encontraba algún que otro pasajero leyendo un libro, esta vez y por un momento, me ha hecho gracia cuando he recordado uno de los capítulos de Black Mirror. Sin embargo, cuando me he girado de nuevo hacia el anciano, que era el único sin teléfono móvil, éste me ha mirado con el ceño fruncido y entonces me ha venido a la mente otra cosa, la invasión de los ultracuerpos. Me ha dado miedo. He sacado el libro que actualmente estoy leyendo, "Marvel, crónica de una época" de Rafael Marín, pero me ha sido difícil concentrarme durante todo el trayecto.

POR 13 RAZONES

1- Porque hay personas que están pidiendo ayuda a gritos.
2- Porque hay personas que están pidiendo ayuda en silencio.
3- Porque la empatía del ser humano está en declive y está en nuestro poder enseñar a las nuevas generaciones a que eso no ocurra.
4- Porque volcamos en los más jóvenes ideas tan contradictorias como nuestros sueños y esperanzas, así como nuestras más terribles pesadillas, fracasos e inseguridades.
5- Porque las palabras hacen daño, incluso cuando no nos damos cuenta.
6- Porque un abrazo o el más simple gesto se pueden convertir en la mayor de las alegrías.
7- Porque no estamos solos y podemos pedir ayuda para pelear contra aquellos que nos hacen daño.
8- Porque no siempre somos fuertes, o valientes o unos héroes o heroínas.
9- Porque llorar no es símbolo de debilidad.
10- Porque tenemos que aprender a querernos por lo que somos y amamos, no por lo que a otros les gustaría que hiciéramos con nuestra vida.
11- Porque todos cometemos errores y tropezamos en las mismas piedras, eso no te convierte en una mala persona, sólo en un ser humano.
12- Porque una persona no es un avatar, un emoticono o una red social, es alguien con familia, amigos, sueños y esperanzas.
13- Porque todos tenemos nuestra historia y es nuestra y de nadie más, y eso nos hace especiales a todos y cada uno de nosotros.

Trece razones, trece razones por las que deberías ver esa serie, leer el libro y convertir ambos en visionado y lectura obligatoria en los institutos.





 


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