Entiéndase por "relleno" toda aquella trama televisiva (incluida la animación) que, bastante alejada de la trama principal, únicamente sirve para henchir el número de episodios de una serie, saturar al telespectador con los mismos personajes (o peor, con nuevos) y, sobre todo, hacernos perder el tiempo.Estoy hasta las narices del relleno. Llevamos sufriendo esta enfermedad televisiva desde hace años, concretamente desde el momento en que se perdió el horizonte entre los tipos de series de la pequeña pantalla, lo que nos querían contar y los sueldos y contratos de autores, así como de la venta de dvds de temporadas enteras. Es decir, dependiendo del tipo de serie que sigamos, el relleno es procedente o no.
¿Cuando es procedente? Cuando no se llama relleno. Tranquilos que os lo explico. Tenemos que partir de que hay dos tipos de series de televisión: aquellas en las que hay una trama central tan importante que es el centro de atención capítulo a capítulo, y aquellas en las que puede o no que haya una trama central y que se basa en capítulos autoconclusivos. El caso es que las series comenzaron siendo algo tan "inocente" como contar episodios sobre una idea principal. Por ejemplo, El Coche Fantástico. Tenemos a Michael Knight y un coche con tecnología punta que se dedican a trabajar para la Fundación por la Ley y el Orden, a partir de aquí aventuras semanales al respecto. El Equipo A, un grupo de exsoldados perseguidos por la ley también dedicados a actuar contra el mal y los abusos. Y así podemos seguir con otras, siempre sin confundir con sitcoms (aunque HYMYM se está llevando la palma). Eran temporadas cortas, justas y sin alargarse. La cosa cambió.
Así aparecieron aquellas series que ya tienen un marcado caracter autoconclusivo y que su atractivo está en este porque el telespectador no está como para seguirla siempre y "si se pierde un episodio no pasa nada", aunque a veces incluyen un pequeño entramado lo suficientemente interesante como para ofrecernos dos episodios finales de temporada de infarto que hacen que te enganches de nuevo para la próxima sesión: CSI, House, Anatomía de Grey, etc... Éstas series NO abusan del "relleno" puesto que éste no existe, y es que su esencia es básicamente esa, el hecho de historias cortas sobre los personajes donde a veces incluso éstos evolucionan con tramas personales.
Ahora bien, la cosa cambia cuando llega un momento en que la trama principal es tan importante y tan interesante que el telespectador sólo quiere saber de ésta y lo que hacen es endiñarle episodios autoconclusivos que nada tienen que ver con la historia que quiere seguir, y es entonces cuando se produce "el relleno". El problema es que lo hacen sabiéndolo.
¿Cuándo se produce este
asqueroso defecto? Pues puede surgir a raíz de varias casuísticas pero, en su mayoría, viene determinado por el intento de sacar cuartos al telespectador a raíz de que la serie ha ganado éxito y hay que estirarla todo lo que se pueda o, en su defecto, una temporada entera. Temporadas que lo que hacen es degradar la calidad conseguida por dicha serie hasta el punto de que muera por algo tan triste como la pérdida de audiencia. Todos conocemos casos como Smallville, Perdidos, la difunta Héroes (defenestrada por las propias peticiones de los actores) y, recientemente Supernatural. Sí, por desgracia, cuando ésta debía terminar en la temporada 5 nos encontramos ya en la 7 sin saber a donde vamos y con una calidad que no está ni siquiera a la altura de las dos primeras, provocando horrores como el que hemos vivido en el 7x09, donde los personajes salen perjudicados porque "ya no saben qué hacer".Estoy seguro que sabéis más casos y todos lo habéis o lo estáis padeciendo, y es que no ocurre sólo en las series de imagen real, en Japón últimamente se están luciendo con el ánime. Uno de los casos más tremendos ha sido el de Naruto, que ha llegado a tener ni más ni menos que 200 episodios de relleno seguidos sin continuar con la trama principal en ningún momento.
¿Y qué necesidad hay? Sí, ya sé que son razones puramente monetarias pero mirad por ejemplo las series inglesas. Los americanos se empeñan en temporadas de 22 episodios mientras que los ingleses cuentan lo justo y lo necesario para que la serie surja efecto. Gracias a dios nos encontramos con cadenas como Showtime, HBO y Starz que limitan el número de episodios y la trama se tiene que centrar más pero ni con esas se salvan, ya que recientemente hemos vivido el caso de la 4T de True Blood, mala donde las haya en esta última temporada.Así pues ahí está, el relleno, como un cancer, que destroza series, acaba con personajes y provoca que, sobre todo, se te quiten las ganas de comprarla en DVD. Una pena.








