LOS VENGADORES DE HICKMAN (CON SPOILERS)

Hace poco fui al cine a ver Avengers Infinity War y cuando acabó la película dije: "¿Os acordáis que siempre digo que Superman the movie es mi película número de superhéroes de toda la vida? Pues ahora empata con Avengers Infinity War". Mis amigos se echaron las manos, las palomas se estrellaron contra los cristales y la gente comenzó a correr griando que era el fin del mundo. Pero es así, nada dura eternamente.

Cuando hablamos de tebeos y me preguntan cual es mi tebeo favorito de todos los tiempos siempre respondo "Crisis en Tierras Infinitas". Si me lo preguntáis ahora diré "Crisis en Tierras Infinitas" y "Los Vengadores de Hickman". Y no hay más. No es que los tiempos cambien, es que tenemos que ser consecuentes con nosotros mismos y no aferrarnos a ciertas cosas, ser abiertos de mente y valorar nuestros propios gustos dentro de lo que significan para nosotros. Si os paráis un momento a hacerlo veréis que igual hay cosas que no habías tenido en cuenta. Ahora os explicaré por qué. 

Uno de los secretos consiste en leerlo todo seguido del tirón. Como por ejemplo Green Lantern, Green Lantern Corps y Guardianes de Johns, Tomasi y Jordan, algún día os hablare de ellos pero si lees las tres series número a número en ese orden consigues oir como una melodía que logra que todo sea redondo, tome forma y digas ¡Me cago en la puta qué buena historia, copón! Pues con los Vengadores de Hickman ocurre lo mismo. La conjunción entre Avengers, Avengers World y New Avengers da como resultado, en mi opinión, uno de los mejores guiones en la historia del tebeo americano. No es una saga, es una macro saga que se va gestando número a número que no hace más que subir, subir y subir. 

¿Cómo lo consigue? ¿Qué hace Hickman que se nos pongan los pelos de punta y el ano se estreche? Nos pone contra las cuerdas, pero contra las cuerdas como nunca nadie antes lo había conseguido. Pensad en ello: el universo muere, todos los universos mueren, todo muere. Entonces ya tienes a los personajes principales del cómic buscando una solución. Lo mejores científicos, las mentes más brillantes, los mejores en cada cosa. Ahora imagina que por mucho que buscas, por mucho que lo intentas, por mucho que te esfuerzas, ves que no hay solución. Esa, esa es la premisa que Hickman te da desde el principio: "Esta vez no hay solución, todo va a morir". Y así comienza, pasan los capítulos, se suceden las historias, las etapas, las idas y venidas, y cada vez que terminas un número vas notando algo, sientes como los pelos se te ponen de punta. Comienzas a comprender algo, algo que te niegas a aceptar, algo que es impensable: va en serio. 

Es en ese punto cuando Hickman se permite, con gran maestría, jugar con sus personajes: todo muere, vale, ¿qué harán y qué estarán dispuestos a hacer para que eso no suceda?. El guionita coge a los mejores superhéroes del planeta y los estampa de frente contra sus valores, contra esas palabras d esperanza, orgullo y sabiduría con las que siempre se llenan la boca los personajes y consigue que se les atraganten. "No os preocupéis, lo vamos a... NO", "Pues haremos que... NO", "Podríamos investigar sobre... NO", "Conseguiremos la ayuda de... NO", "utilizaremos el guantelete del... NO"

Y así, intento tras intento, no tras no, can cayendo, caen en la desesperación y comienzan a dudar de si hay que hacer ciertas cosas para sobrevivir y si es eso lo correcto. Va más allá y los personajes descubren que hace tiempo que ya no hacen lo que es correcto sino lo necesario ¿y en qué los convierte eso? ¿Qué són ahora? BRUTAL.

Ahí lo tenéis, esa es la grandeza de toda esta macro saga, llevar a nuestros personajes más amados, los más grandes y los "más mejores", correctos y bondadosos superhéroes y que se conviertan en lo que siempre han enfrentado con tal de salvar univesos enteros. Mención especial tienen por ello dos sagas, primero la del Capitán América, que nunca había sido tan ENORMEMENTE GRANDE como en esta macro saga. Hickman utiliza al Capitán como el contrapunto de todos, y lo mejor de todo es que tiene su lógica. Llevados a todos hasta el extremo podemos comprovar como también la integridad del personaje es llevada al extremo y sigue con ella, te demuestra por qué es el Capitán América hasta la última de sus consecuencias. En medio de ello, a mi, fan de Superman, me hace preguntar "¿Haría Superman lo mismo"? 

Y va el cabrón (perdonad la expresión, pero lo digo con cariño) de Hickman ¡y te da la respuesta! Llegados a un punto, los Vengadores tienen que enfrentarse a lo que vendría a ser la Liga de la Justicia, si bien muy poco disimulado, te queda muy claro quien es quien en el enfrentamiento. La llama The Great Society, y aparecen en el número 17 de New Avengers. Hickman hunde, no a los Vengadores, sino en lo que se han convertido, con frases haciendo referencia a que esa "liga de la justicia" son mejores personas que ellos, que hacen lo correcto sin perder sus valores pese a que están en su misma situación y, pese a todo, se mantienen estoicos. Es un gran contrapunto llegados a ese momento de la historia. 

Y ahí llega el final, un final enlazado con las primeras páginas, cuando habla sobre el Capitán América y Tony Stark, uno es la vida y el otro es la muerte dice Hickman, pero no queda nunca claro quien es quien. Te lo puedes imaginar pero te hace dudar ¿El Capi es la vida porque quiere el bien o es la muerte porque no es capaz de hacer lo necesario para salvar el multiverso y por su culpa todos morirán y entonces él es la muerte? Me encanta. Des de un principio comienza con los dos personajes y hace que los quieras y te sientas agradecido de verlos como amigos, compañeros, que han madurado y ya se conocen y se han perdonado todo el pasado, para luego llevarlos a un camino sin retorno en un final apoteósico donde yo pensaba que se me salía el corazón. Un final con una lucha a muerte entre el Capi y Iron Man, y no es un decir, no. UNA PUÑETERA LUCHA A MUERTE, porque a van a por todas, y van a matar al otro si se puede. Entre ellos se han sobre pasado todas las líneas posibles y no hay vuelta atrás, la única forma de solucionarlo es que uno de los dos caiga. Entonces es cuando te quedas ahí y comienza Secret Wars y... bueno, jamás sabrás que pasó porque la continuación es la mar de confusa. Una lástima, una lástima, pero os puedo asegurar que hasta ahí, esta macrosaga es una de las mayores genialidades que jamás se han parido. 

Me he comprado el omnibus en inglés y creo que también me compraré los recopilatorios que Panini ha comenzado a publicar y que respetan el orden original de la saga (como debe ser), y ya estoy viendo las primeras reacciones con todo el mundo flipando al admitir que al leerlo todo seguido te das cuenta del trabajazo que hay detrás, pues claro!

DRAGON BALL SUPER NO MOLA, Y LA CULPA ES VUESTRA (SIN SPOILERS)

Empecemos dejando las cosas claras: Dragon Ball ha sido, es, y será, el manga y el anime de mi vida. Dragon ball me aportó lo que a día de hoy todavía son mis mejores amigos. Y como eso muchas cosas más. Pero al igual que a la buena hamburguesería a la que vas de danto en cuanto no tengo por qué aguantar tragarme una mierda. Pues eso me ha pasado con Dragon Ball Super, y la culpa ha sido vuestra. 

Siempre lo he dicho y me reafirmo, lo mejor de Dragon Ball fue la etapa hasta que Goku se casó. Después, de tanto en cuanto algún héroe molón y alguna genialidad como los superguerreros (supersaiyans o como queráis llamarlos). Pero  fue en Dragon Ball Z con la etapa de Freezer (que se salva porque es un villano de mil pares de cojones) donde en mi opinión comenzó el declive, no el manga, sino en el anime. Relleno tras relleno que los fans se comían con patatas. Y cuando digo fans me refiero a los japoneses, no a nosotros, nosotros les importamos una mierda, quien da la audiencia en Japón son... pues eso, los japoneses. Y muy poco les debe importar y muy acostumbrados deben estar cuando con Naruto se zamparon 200 capítulos de relleno. ¿Qué? No, no, no me he equivocado. 200 capítulos de relleno seguidos. SEGUIDOS. Esperad, que repito. 200 PUTOS CAPÍTULOS DE RELLENO SEGUIDOS EN NARUTO. Bueno, pues con Dragon Ball ya sabéis esos cinco minutos se convirtieron en 20 episodios. En fin. Ahí la cosa ya me jodía pero lo seguía porque era Dragon Ball, y era mi serie y yo eran fan y había que hacerlo. 

Hasta que llegó Dragon Ball Evolution, la película. Esa en la que Toriyama vendió los derechos por un millón de dólares y le importó una puta mierda lo que hicieran con sus personajes. Porque no lo digo yo, lo dijo él, una mierda tan grande y tan asquerosa como fue la peli es lo que a él le importó. Y no sólo le importaba una mierda sino que estaba cansado de Goky y Cía y hacía lo que podía por pasar página porque estaba cansado y encima se había vuelto un vago. Ojo, después de 20 años currando noche y día como un condenado, primero en Dr. Slump y luego en Dragon Ball, yo también estaría hasta la polla. ¿Muchos tacos? Sí, es que estoy cabreado. Que, a ver, un mangaka con dos series de éxito no se repite mucho, que la gran mayoría después de la primera se retiran megaforrados. El caso, que ese fue mi punto de inflexión. Dragon Ball Evolution fue mi punto de inflexión, donde dije "se acabó, no me pienso tragar una mierda así de grande más, ni por nada ni por nadie, porque no me da la gana". Y ahí entra Dragon Ball Super. 

Antes que nada dejar una cosa clara, a mi Dragon Ball GT me gustó, lo justo pero me gustó, excepto Goku el supermico, demasiado forzado, PERO OJO, con lógica. Tenía más lógica que el Supersaiyan 3 con la melena hasta el culo. Te venía a decir que era el poder concentrado cuando te conviertes en mono gigante pero controlado y en estado pequeño. Diseño feo pero con su lógica. Lo que ocurre en Dragon Ball Super tiene lógica, sí, que ya porque sea Dragon Ball os tragáis cualquier cosa, y eso no puede ser. 

No vi Super al tiempo que vosotros, no tenía tiempo y la verdad, que los 30 primeros capítulos (30!!!!) fueran las pelis que YA HABÍAMOS VISTO EN EL CINE y con un dibujo (ojo, no digo animación, a ver si empezamos a diferenciar las cosas) de mierda, pues no animaba mucho, y como ya os he dicho, después de Evolution como que me miraba las cosas desde otra perspectiva. La vi el mes pasado, y la vi seguida, de una tacada en poco más de un mes. 131 episodios, sin parar, cada día veía 3 o 4, o más. 

Me váis a odiar y me váis a odiar por esto, pero me la pela, porque no me ha gustado nada lo que habéis dicho sobre Dragon Ball Super y sobre todo, lo que más me ha jodido, es que le habéis dejado pasar muchas cosas sólo por eso, porque las dos primeras palabras eran Dragon Ball. Y eso no es excusa, para nada. En primer lugar os habéis inflado y llenado de orgullo y satisfacción al decir que la animación era la polla y que mejoraba mucho y que callaba muchas bocas, sobre todo al final (LOS TRES PUTOS ÚLTIMOS EPISODIOS!) A ver, tenéis que aprender a diferenciar entre dibujo y animación. El dibujo era horrible y lo mejoraron, y así como en DBZ había un capítulo con dibujo regulero y otro la hostia, aquí a partir del episodio 30 todos empezaron a ser de los buenos. Eso vale, pero la animación? LA ANIMACIÓN?!! Excepto un par de detalles (uno en la saga del Dark Songoku) y otro en los últimos 10 episodios, ES LA PUTA MISMA ANIMACIÓN QUE HACE 20 AÑOS. A ver, la misma! Está bien que no se salgan de ciertos aspectos para que el tono no se les vaya, pero hoy en día hay muchos, muchísimos recursos que se podían haber utilizado y no lo han hecho. Recursos que los fans de toda la vida se merecen y que podemos ver en muchísimas otras series de televisión con mucho menos presupuesto. Así que no me toquéis la moral y me digáisq ue vale la pena la animación cuando sólo valen la pena un total de 10-12 episodios de 130!!! ¿Os lo repito? DE 130!!!! Quee stamos hablando de dos años y medio siguiendo una serie. ¡Dos años y medios! ¿Me estáis diciendo que la serie es la polla porque mejoran las peleas después de dos putos años?? ¿Y eso es callar bocas? De verdad, volverla a mirar con otra perspectiva. 

Ah, pero no sólo de animación vive la serie. Que va, la serie tiene unos agujeros negros que he visto lagos más pequeños!! Por el amor de dios si es que la mitad de los argumentos no se sostienen! La serie de Dark Goku con el potencial que tiene, con el potencial que tiene, y no se entera ni su padre. Mezclan temas pero encima los mezclan más y esto es así porque... ah no, calla, que la explicación es una mierda como una catedral. Y luego, lo mejor de todo el Migatte no Goku, el Instinto Supremo, una polla como una olla! Así, por la puta cara. ¿Me estás diciendo que el personaje que llego siguiendo toda mi puta vida se hace fuerte por algo que ni explican y porque sí? Bueno, lo explican, en dos frases, y ala, arreando. No sé, dadle agua sagrada, la manzana del infinito o yo que pollas sé, pero ¿eso?! Amos hombre!! Yo me quedaba de piedra ante las explicaciones que daban con los viajes del tiempo, gente que era fuerte porque sí. Esa, esa es buena, mutenroshi florece ¡Y es más fuerte que Ten-Shin-Han! JAJAJAJAJAJA JAJAJAJAJAJAA AY JAJAJAJAJAJAJAJAJ AJAJAJAJJJAJAJAJA JAJAJAJAJAJ JAAJAJAJAJAJA JAJAJAJAJ JAJAJAJJAJAJA, de verdad... ¿os tragásteis eso? Que A-17 sea tan fuerte? Los cojones! ríete tú de la continuidad de DC cómics!!! Mis cojones!

¿Y sabéis qué es lo que más me jode de todo? Que la serie tenía un potencial del copón. No, en serio, no estoy siendo sarcástico, la serie tenía un potencial del copón. El tema de los dioses que son muy fuertes, que hay multiversos. POR CIERTO, INCISO. O SOY YO O ESTO ES UNA COPIADA DEL DRAGON BALL MULTIVERSE. Qué huevos tienen!! Y desde aquí, a los de DB Multiverse, ole por vosotros, pedazo de fan fiction que estáis haciendo, con dos cojones, el dibujo es una puta pasada y las historias me gustan todas, todas!! Sigamos. Lo dicho, que la serie tiene potencial. El Black Goku era una idea tremendamente buena, con una explicación como el culo.  El tema de los dioses con sus rangos, los ángeles, la supervivencia universal. Eso era brutal. Cuando desaparece el primer universo se me hizo el culo pesicola. ¡Y eso me duele! Porque hay potencial y no se lo curraron, qué lástima, de verdad qué lástima. 

Ah, y otra cosa buena que me gustó mucho, muchísimo y que, por cierto, absolutamente nadie ha dicho nada al respecto. Mira que podíais haber defendido la serie con cosas como dios manda aparte de la "animación" y otras polladas, como por ejemplo, LA BANDA SONORA. ¿Acaso no la habéis escuchado? Si algo bueno tiene DB Super es una banda sonora acojonante, que incluso en los momentos más chungos te pone la piel de gallina y consigue mejorar con creces la serie más que la "animación" esa que decís. 

Pensaréis que me he vuelto un hater de la serie, pero por eso mismo la critico así, porque me encanta, porque es el manga y el anime de mi vida y me duele, me duele ver que seamos tan gilipollas de seguir alabando ciertas cosas sólo porque comiencen con las palabras "Dragon Ball". Qué pena tan grande. A ver el manga qué tal.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD


Estamos en esa época del año en la que, entre otras cosas, gran parte de los balcones y casas de nuestras calles, barrios y ciudades se llenan de luces y demás adornos navideños que pueden ir desde un simple arbolito a las más pintorescas atracciones de luces que podamos imaginar. Sin embargo, tal cosa no ocurre en otros tantos hogares, sea por el motivo que sea.

Como cada año, en navidades, paseo con mi perro bajo muchos de esos balcones, la mayoría de los cuales conozco porque llevo cuarenta años viviendo en este barrio y me sé la mayoría de las historias que hay detrás, buenas y, por desgracia malas. Hay lugares por los que hace tiempo que la Navidad no se celebra, hogares que lanzaron sus adornos navideños para nunca más volver o regalaron sus juegos de luces a familias que sabrían que sí las iban a utilizar. Al principio de mi calle hay una casa que durante estas fechas apenas muestra signos de vida y quienes viven en ella recuerdan al hijo fallecido en un accidente cuando iba a dejar a su novia en el pueblo en el que vivía. Un balcón con flores marchitas donde la mujer que las regaba perdió hace años a su marido, que era la única familia que le quedaba. Otro en el que todavía luchan contra una dura enfermedad y unos bajos donde ya no se toca música porque los hijos no se hablan con sus padres.

Esta noche iba a ser una como tantas otras en las que salgo a pasear con Cooper hasta que a mitad de nuestro recorrido me he detenido delante de uno de esos balcones, uno de esos donde hace tiempo la Navidad pasaba de largo, y he observado que alguien había colocado un pequeño árbol de navidad de no más de dos palmos. Está sobre una vieja y pequeña mesa de madera, adornado únicamente con una estrella de Navidad pero con montones de diminutas luces de colores que salen de cada una de sus ramas. Sabía del cierto que hacía años que nadie adornaba ese balcón, así que no he podido evitar detenerme, sonreír y, para que engañaros, dejar que se me escapase alguna que otra lágrima.

Recuerdo el año pasado, cuando murió mi madre, lo difícil que fue colocar los adornos de Navidad por toda la casa. No se trataba de hacerme el fuerte o, por cojones, pasar estos días lo mejor posible. Lo hice porque quiero vivir, y es lo que ella hubiera querido y porque las etapas en la vida pueden ser más o menos duras, pero no me gusta detenerme en mi camino, simplemente es que… no me da la gana. Me niego a dejar que la tristeza me consuma. Eso no me convierte en nada, ni me hace mejor o peor, cada uno lo lleva a su manera y eso es lo que debemos comprender. Este año me faltará mi mejor amigo, y lo echaré mucho de menos, pero he vuelto a decorar la casa y, de hecho, he comprado más adornos. Me ha recordado todas las Navidades que pasamos juntos y, aunque he llorado un montón, me ha quedado la paz de saber que esos días se lo pasaba en grande viendo cómo abríamos regalos y como le caían unas chuches súperjugosas.

Así pues, cuando hoy he visto ese árbol he pensado en el gran esfuerzo que ha supuesto para esas personas, en cómo han decidido “continuar” en esta nueva etapa y pase lo que pase. Podemos disfrutar estos días de diferente forma o no hacerlo, respetando las tradiciones y los gustos de cada uno, pero antes de meternos con los de los demás tenemos que pararnos a pensar que detrás de cada adorno y de cada luz de Navidad hay una historia que no conocemos. Celebrad las fiestas o no las celebréis, porque al fin y al cabo es algo que haréis de puertas para adentro, para vosotros mismos. Yo seguiré, como cada año, observando todas esas casas y balcones deseando que alguno, en algún momento, me vuelva a sonsacar una sonrisa.

LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS

Esta mañana, al salir de casa, me he topado con dos chavales paseando a un perro. Los dos iban mirando el móvil, sin hablar entre ellos. No sonreían, ni siquiera levantaban la mirada para ver qué hacía o dejaba de hacer el perro. Después, en la parada del bus, había dos señoras y una chica joven. Las tres estaban mirando sus móviles, fijamente, sin pestañear. He dicho buenos días y he creído escuchar un murmullo. Cuando ha llegado el bus he sido el primero en subir y he contado cuatro personas. Un anciano, dos estudiantes de instituto y una mujer de mediana edad. Estos tres últimos con la vista clavada en la pantalla de sus teléfonos móviles. Aunque hubo un tiempo en que me encontraba algún que otro pasajero leyendo un libro, esta vez y por un momento, me ha hecho gracia cuando he recordado uno de los capítulos de Black Mirror. Sin embargo, cuando me he girado de nuevo hacia el anciano, que era el único sin teléfono móvil, éste me ha mirado con el ceño fruncido y entonces me ha venido a la mente otra cosa, la invasión de los ultracuerpos. Me ha dado miedo. He sacado el libro que actualmente estoy leyendo, "Marvel, crónica de una época" de Rafael Marín, pero me ha sido difícil concentrarme durante todo el trayecto.

POR 13 RAZONES

1- Porque hay personas que están pidiendo ayuda a gritos.
2- Porque hay personas que están pidiendo ayuda en silencio.
3- Porque la empatía del ser humano está en declive y está en nuestro poder enseñar a las nuevas generaciones a que eso no ocurra.
4- Porque volcamos en los más jóvenes ideas tan contradictorias como nuestros sueños y esperanzas, así como nuestras más terribles pesadillas, fracasos e inseguridades.
5- Porque las palabras hacen daño, incluso cuando no nos damos cuenta.
6- Porque un abrazo o el más simple gesto se pueden convertir en la mayor de las alegrías.
7- Porque no estamos solos y podemos pedir ayuda para pelear contra aquellos que nos hacen daño.
8- Porque no siempre somos fuertes, o valientes o unos héroes o heroínas.
9- Porque llorar no es símbolo de debilidad.
10- Porque tenemos que aprender a querernos por lo que somos y amamos, no por lo que a otros les gustaría que hiciéramos con nuestra vida.
11- Porque todos cometemos errores y tropezamos en las mismas piedras, eso no te convierte en una mala persona, sólo en un ser humano.
12- Porque una persona no es un avatar, un emoticono o una red social, es alguien con familia, amigos, sueños y esperanzas.
13- Porque todos tenemos nuestra historia y es nuestra y de nadie más, y eso nos hace especiales a todos y cada uno de nosotros.

Trece razones, trece razones por las que deberías ver esa serie, leer el libro y convertir ambos en visionado y lectura obligatoria en los institutos.





ESTE SANT JORDI, "CAMISA DE FUERZA" (de El Torres y Guillermo Sanna)

No os lo había dicho, no al menos por aquí pero sí por las redes sociales, y es que estoy intentando escribir mi primer libro. No voy a entrar en lo jodidamente difícil que me está resultando pero sí puedo practicar aquí un ejercicio de relato corto. A ver qué os parece: "Van El Torres y Guillermo Sanna y lo petan". Sé que es una mezcla de opinión y visión del futuro pero tenéis que entenderme: me siento aquí porque Camisa de Fuerza me ha dejado en shock y luego tengo que intentar plasmar eso aquí. No es nada fácil, así que de alguna manera tenía que empezar. 

Tranquil@s que no habrá spoilers pero pillo el tebeo, lo abro y ya me quedo to rayao de que sea en blanco y negro con algunas páginas en rojo. No conocía nada del trabajo de Guillermo pero después de echar el vistazo inicial me deja a cuadros. El vistazo inicial ya sabéis en que consiste ¿no? Coges el tebeo miras la portada, le das la vuelta y miras la contraportada. A continuación lo abres y dejas pasar un porrón de páginas de golpe. Acto seguido te detienes, a riesgo de spoiler, en alguna escena o página porque te ha llamado la atención. Acercas la nariz, inspiras y te deleitas con el olor del tebeo. Eso lo hacemos todos, no me vengáis con tonterías. 

Luego lo lees, del tirón. Lo cierras y a continuación levantas la cabeza y se te queda la mirada clavada en el infinito. Ya véis que como escritor no voy muy bien pero ¿eh que me entendéis? Después cuando te recuperas vuelves a mirar la portada y dices "¡Hostia puta qué pasada de tebeo!" Sé que no es muy literario, pero creo que resume a la perfección lo que me ha parecido este cómic. Y es que es así, El Torres lo ha vuelto a hacer. Si bien es cierto que hasta la fecha El bosque de los suicidas era uno de mis tebeos favoritos os tengo que anunciar que Camisa de fuerza ha superado todas mis expectativas y con creces. No sólo como lector, que va, sino también como escritor de cómics. Es una putada, hablando claro, porque lees esto y te quedas en plan "¿y qué cojones he estado escribiendo yo hasta la fecha?". La narrativa es brutal y el desarrollo de los personajes es... bueno, ni qué decir tiene que ni lo necesita porque la presentación de cada uno es más que suficiente, de modo que puede pasar a darnos toda la acción que queramos y más sin necesidad de adentrarnos en la psique de cada uno. De eso ya se encarga la propia historia. El trabajo que hay detrás se ve que es descomunal, y no sólo eso, sino que os digo yo que se nota a leguas que El Torres se lo ha pasado teta escribiéndolo. Ni mucho menos me lo ha dicho, pero no me equivoco. Para nada.

Luego está el trabajo de Guillermo, que me perdone pero era la primera vez que veía algo suyo. Os prometo que aquí ya tiene un fan. Uno vuelve a releer un tebeo por muchos motivos, y uno de ellos es por el dibujo. En este caso sólo me ha faltado ponerme un babero y relamerme cosa mala cada vez que pasaba sus páginas. Después, y que El Torres me perdone, he pensado "¿Qué hace este tío que no está trabajando más?" Y mientras me informaba para escribir este post leo, sin sorpresa alguna pero con una gran recozijo, de que Sanna ha comenzado a currar para Marvel recientemente. Se lo merece. ¡Ole! Eso sí, desde aquí, si me lees, no dejes de currar con Juan, podéis seguir haciendo maravillas.

Ahora bien, antes de terminar os quiero dejar una cosa bien clara. Os puede parecer un post excesivo, un post muy fuerte y muy contundente pero nada más lejos de la verdad, cuando un tebeo es bueno de narices hay que difundirlo. Admiro a Juan y su trabajo pero esta vez se ha superado. Sólo dire una cosa más y espero que se os quede grabada porque va a pasar y no va a tardar: este tebeo es de Eisner, recordad lo que os digo, de Eisner, será nominado. Y si no lo es será por tema de normativa o vetetuasaberqué, pero no por qué no esté a la altura. No sé si será premiado, que ojalá, pero ese es el nivel. Jose Ángel Ares, mi compañero en Rosa y Javier, sabe que no me suelo equivocar en estas cosas. 

¿Queréis regalar un tebeo de Eisner para Sant Jordi? No busquéis más. 



ESTE SANT JORDI, COBURN (de Pablo García Naranjo)

Mi padre no leía mucho y, en cierto modo, no es que tuviera mucho tiempo para ello. Sin embargo siempre guardaba en su mesita de noche un par de libros. Ahora bien, no estamos hablando de libros de tapa dura o de grandes bestsellers del momento, que va, se trataba de las pequeñas ediciones de bolsillo que por entonces publicaba Bruguera y que abarcaban todo tipo de géneros. Los conseguía de segunda mano y cada vez que podía se los iba leyendo poco a poco. Es por ello que cuando ví el libro de Pablo García Naranjo por primera vez en la estantería no pude evitar evocar todos esos recuerdos. 

Coburn es un libro necesario, un libro que rescata un formato y un género cosa mala, no sólo para el lector habitual de novela negra sino también para todos aquellos que se quieran iniciar en el género o que su tiempo les permita únicamente echar mano de su mesita de noche de tanto en cuanto. Eso sí, no nos engañemos, un lector no vive únicamente del formato aunque le resulte necesario en determinados aspectos de su vida. Tiene que haber más, mucho más, y lo hay. Pablo amartillea cada tecla con una fuerza que es capaz de captar el lector, con frases cortas y bastante explícitas que permiten que la acción se convierta en un puñetero espectáculo en 3D ante tus narices. Algo que me sorprendió mucho ya que únicamente estaba acostumbrado a sus relatos de fantasía heroíca.

Cierto es que yo no soy mi padre y poco me he adentrado en el género negro ya que no es uno de mis favoritos pero por eso precisamente es por lo que os estoy recomendando esta lectura, porque ha sido capaz de llegar a alguien que ni es un experto en el tema ni conoce todo el catálogo del mismo habido y por haber. Simple y llanamente me ha gustado y me ha gustado mucho, y que a mí me haya gustado ya es. Sólo hay que ver a su protagonista, Coburn, que es la primera vez que leo sobre él pero pronto me doy cuenta después de unas cuantas páginas de que ya lo conozco: no es Deniro, no es Stallone, es Charles Bronson, es Fred MacMurray en Perdición, es el tipo duro al que no hay que tocarle los huevos porque sino ya sabes lo que va a pasar a continuación. Pero eso no es un spoiler, no al menos cuando te deleitas en cada capítulo y el viaje hasta la última página (la 216) es una gozada.

Ahora viene la sorpresa, para los que no lo sepáis Coburn se publicó en 2015. ¿Y qué hago yo recomendándolo para Sant Jordi de 2017? Bueno, es tan simple como que todo este tiempo el blog ha estado muer...hivernando. Sin embargo este libro es como su protagonista, el propio Coburn, que nunca pasan de moda, no mientras haya autores como Pablo, que los comprenda y los resucite todas las veces que hagan falta. 

Ah, y una cosa más, que me he enterado que está terminando de publicar la segunda parte. Así que toca leer esta que sino luego se os van acumulando las lecturas.

PD: Mañana os recomendaré un tebeazo que no os podéis perder. 

   - Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/cultura/cine/2014-07-17/buscamos-las-mejores-peliculas-de-cine-negro-12e6524056/ en

¿EN QUÉ ESTOY TRABAJANDO AHORA?

Madre mía ¡Cuánto tiempo! ¿Hay alguien ahí?

Volvemos a las andadas, volvemos por el blog y volvemos a ponernos en marcha. Veréis, llevo unos días que diversas personas me han estado preguntando que qué ocurre, que como es que no saco ningún tebeo. Bueno, lo que os voy a contar no es ningún secreto, entre la tesis doctoral y la enfermedad de mi madre estuve año y medio, cerca de dos años, sin casi poder escribir como dios manda. Eso implica que luego hay que ponerse manos a la obra y mover proyectos por las editoriales, cosa que no se consigue de la noche a la mañana y que entre que se aprueba y se hace el tebeo pues pasa un tiempo. Pero no nos pongamos tontos y dejemos las cosas claras. Seguro que más de un@ se llevará la mano a la boca pero las cosas de dicen altas y claras, NO SOY UN AUTOR PROLÍFICO

Tenéis la suerte de que hay un porrón de compañeros y compañeras que lo son. Yo no. Es así de simple. Ojo, eso no quiere decir que no escriba o escriba a ratos, ni de lejos, procuro escribir todos los días. Todos los días. Simplemente que a mi las historias, para bien o para mal, no me salen como churros. Las mastico y las aderezo, puede que demasiado, pero eso me lleva un tiempo. Sí que es cierto que puedo escribir más de una a la vez pero cuando creo que tengo una buena idea me aferro a ella cosa mala y le doy vueltas y vueltas, y vueltas, y más vueltas... y más vueltas. Así que al que le guste bien y al que no, también. Más quisiera yo que poder ser una fábrica de tebeos, pero no es el caso. Ahora bien que no me venga nadie ahora a tocar la moral interpretando mis palabras, aquí nadie está hablando de que unos tebeos sean más buenos que otros por cosas como esta. La cosa no funciona así y no es de lo que estoy hablando, estoy hablando de que yo, aquí el menda, es incapaz de tener más de cinco ideas para tebeos al año, por poner un ejemplo. Y ya.

Así pues ¿en qué estoy trabajando ahora mismo? Pues mirad ahora mismo:

-Trabajo con Jose Ángel Ares en un tebeo sobre el cual no podemos desvelar nada pero cuyo guión fue entregado y aprobado por la editorial (ah, sorpresa) hace más de un año, sin embargo es el proyecto más largo en el que jamás nos hemos embarcado los dos (más de 160 páginas) y va a costar lo suyo. Sin embargo os puedo asegurar que es una historia chulísima y que Jose Ángel ha crecido mogollón como artista y os va a poner los pelos de punta. Con Jose Ángel también hemos trabajado en un proyecto titulado "El viaje de Soledad", y que en nada vamos a retomar y a encontrarle el hogar que se merece. Sólo os diré de este último que a algunos de sus personajes ya los conocéis.

-Junto a Carlos Moreno estamos preparando el proyecto de "126 postres", cruzad los dedos por nosotros porque lo llevaremos a Barcelona el próximo Saló. Es un proyecto en el que estamos trabajando con mucha ilusión, ya que se trata de una historia con tintes fantásticos, aunque no lo parezca a simple vista y en la que Carlos no para de sorprenderme con cada viñeta. Sobre esto he estado escribiendo "the Scriptbook" que no es una guía sobre cómo escribir un guión de cómic, aunque al principio lo parezca, sinó más bien el proceso detallado de cómo he escrito un guión entero. Lo podéis seguir aquí.

-"40%" (título provisional) es otro proyecto que presentaré dentro de nada con otro autor que aún no puedo desvelar pero cuyo formato será el de tira cómica.

-Como no, cada lunes, intento haceros llegar las aventuras y desventuras de Esther en "De profesión, librera" aquí

-¿Os acordáis que hace dos años conseguí escribir un tebeo de 90 páginas en menos de 24 horas con vuestras indicaciones? Bien, pues ya tiene dibujante. Aún no podemos desvelarlo, pero la idea es que "Trèvor, una odisea espacial" se convierta en una saga y éste sea tan sólo el principio. Además, está siendo una aventura fantástica porque me sumerjo de lleno en un tipo de cómic que me gustaría hacer llegar a un público más juvenil, ya que tal y como vienen reindicando otros autores como El Torres y Josep Busquet, creo que es un tipo de cómic del que nos hemos ido olvidando pero que es del todo necesario y que hay todo un público ahí fuera esperando por él. 

-"La verdad sobre Gordon", es un tebeo sobre el que ahora mismo me estoy documentando. Es una historia sobre algo que me sucedió en el metro de Barcelona hace tres años cuando me dirigía al V Saló del Cómic Social y que me impactó. Algo sobre lo que quiero escribir y dar a conocer, sobre un mundo que no está a nuestro alcance pero en el que las personas son ayudadas por quienes menos esperan.

-"FM", un cómic medio aprobado sobre el que todavía le debo más de la mitad del guión al dibujante, la única persona que podría dibujar este cómic y que creo que me va mandar a la mierda de un momento a otro como siga posponiéndolo. Eso sí, si sale, os podemos asegurar que va a ser rompedor porque la narrativa de este dibujante es tan brutal como absorvente y no os va a dejar indiferentes. 

-Ah, me han encargado un tebeo para un administración pública, algo muy interesante y que me parece algo nuevo y fresco que ya de por sí lleva incluir el cómic en la vida cotidiana y donde creo que me lo voy a pasar en grande.

Podría seguir así un buen rato, pero me detengo aquí porque queda un proyecto más sobre el que hablaros. El libro. Sí, el famoso libro, el libro en el que llevo trabajando desde hace meses y que tanto me está costando. No es que el género me sea desconocido, pero no es fácil. Sin embargo tengo la suerte de poder contar con amigos, profesionales y conocidos que están leyendo algunos de mis relatos y algunas páginas de prueba y me están dando unos consejos increíbles para poder mejorar y pulir mi estilo. 

Es curioso, sin embargo, encontrarse con el hecho de que cuando he pedido críticas a mis escritos siempre ha habido una disculpa por adelantado. No debería ser así. Las personas que ocupan su tiempo, repito, su tiempo, en leer y releer lo que les mandamos sin pedir nada a cambio merecen nuestro más absoluto respeto. Jamás espero una disculpa, ni de lejos, más bien lo contrario, una lista de críticas constructivas sobre qué podría mejorar. A tod@s ell@s GRACIAS, ya os las he dado y os las vuelvo a dar, me ayudáis un montón, así que no me vengáis con cosas como "igual he sido muy duro", "puede que me haya pasado de la raya"... NO, gracias, de verdad, porque si me mentís y me dáis una palmadita en la espalda luego iré a presentarlo a un editor y o se ríe en mis narices o me escupe a la cara. De forma que hacéis bien en ser duros y sinceros, por eso os lo pido.

A todo esto y antes de irme, que nada, que voy a cambiarle el estilo al blog. Y ahí os dejo con la incógnita jurjurjur ¡Buen finde!

PD: Esta vez no es broma, he "volvido" de verdad, y eso quiere decir que habrá posts sobre pelis, series, tebeos, etc.

No soy consciente



"El mundo está lleno", "imagino cómo te sientes", o "sé de lo que hablo porque lo he leído"... son sólo algunos ejemplos de lo inconscientes que somos cuando hablamos sobre un tema en concreto. Aunque yo os vengo a hablar hoy de una frase en concreto, "en Internet hay de todo". Sí, en Internet hay de todo, pero no nos hacemos una idea de lo que estamos diciendo hasta que lo vemos. La verdad es que he comenzado el tema hablando de forma trascendental cuando igual, al continuar leyéndome, te das cuenta de que hablo de una chorrada como una catedral, "yo esto ya lo sabía". Vale, y yo. Pero mira tú por donde qué alegría más tonta me ha dado cuando lo he visto. 

Yendo al grano. Estoy leyendo mi segundo libro de John Greene, autor del que desde ya me declaro como fan incondicional, "Will Grayson, Will Grayson". El caso es que se están llevando al cine sus obras literarías desde que "Bajo la misma estrella" fue un éxito en taquilla. De ahí que recientemente se haya estrenado "Ciudades de papel". Así que pensé que igual había película sobre "Will Grayson, Will Grayson". Cual es mi sorpresa al averiguar, buscando en Imdb, que John Greene se hizo popular como vlogger, sí, con "v", junto con su hermano y que uno de los capítulos de su serie en Internet, titulado Brotherhood 2.0 se titulaba justamente "Will Grayson, Will Grayson". Como no, el siguiente paso fue buscar en Youtube dicho episodio. Cual fue mis sorpresa cuando me topé con algo que me hizo reaccionar ante el "en Internet hay de todo": ¡encontré vloggers de adolescentes que reseñan libros!.

"Pues claro" estarás pensando ahora mismo. Y, oye, yo también lo pensaba, pero verlo es mucho diferente. Fíjate tú que me ha dado una alegría del copón encontrar esos "vlogs" donde chavales y chavalas se ponen a hablar sobre libros que han leído y que no sólo están bastante versados en el tema sino que, además, hay versatilidad en sus gustos a la hora de escoger lectura. Y es que hay una percepción errónea cuando pensamos en los "jóvenes" cuando somos nosotros, quienes ya hemos pasado por eso, los primeros que deberíamos saber que la gente "mayor" está equivocada cuando etiqueta a otras generaciones y que, aunque no todos se dediquen al botelloning, éste también es compatible con otras actividades como la lectura. Os dejo uno como ejemplo para que sepáis a lo que me refiero:




Por último sólo queda el tema de "vaya rollo cuando podía ponerlo en fb en lugar de escribir todo un post". Totalmente de acuerdo, pero ey, yo también soy bloguero, y tengo que recordármelo te tanto en cuanto.

Odio la palabra utopía, la odio.












Muchas veces he querido escribir este post, muchas veces, tantas que no recuerdo.

Cuando yo tenía 22 años mi padre murió y el cielo cambió de color. En serio. De verdad. No sé cómo, no sé por qué, desde entonces el azul del cielo no me ha parecido igual, nada me pareció igual. Era como si viviera en otro mundo, en otra tierra, como si no lo conociera. Quería mucho a mi padre, pero mi padre había perdido el norte, había perdido el rumbo y había dejado que el trabajo, la lucha y, en parte, la ira gobernasen su vida. Recuerdo comentar eso con mi hermana en muchas ocasiones. Había perdido su objetivo, estoy seguro que ni siquiera recordaba por qué luchaba y por qué trabajaba tanto. Me prometí que eso no me pasaría jamás. 

Entonces estaba en la universidad, así que después de arreglar la documentación correspondiente me pasé dos semanas caminando por la ciudad. No sé por qué lo hacía, me levantaba, no iba a clase en la universidad e iba a hacer encargos, pero cuando terminaba seguía caminando. Lo observaba todo: el paisaje, animales, a las personas de un lado para otro, y leía, leía periódicos, veía noticias durante todo el día, pero ante todo me observaba a mi, a mi pasado, mis amigos, mis conocidos, mis aficiones... Y al final me encontré, lo único que quería era vivir. Atención, cliché, simplemente quería hacer lo que me hiciera más feliz, hacer todo aquello que me apeteciera pero sin dañar a nadie y mantener ya no el respeto, sino la empatía como un límite. Me pareció que algo tan básico como el bien y el mal o, simplemente, hacer lo correcto y más justo era lo que tenía que guiarme. 

Y así fue, durante más de 10 años.

Desde hace unos años eso me cuesta cada día más, y más. Cada día que pasa me doy cuenta que estamos perdidos, todos, todos y cada uno de nosotros. Vivimos en un mundo donde aberraciones como la política y no la moralidad y la ética nos gobiernan. Donde criamos a nuestros hijos a antojo de, no sólo las decisiones de unos pocos, sino lo peor de todo, a antojo de nuestros miedos. Ponemos barreras a la vida continuamente ¿por qué? Por miedo. Tenemos miedo, y el miedo nos hace ser débiles, envidiosos... crueles. Intentamos proteger lo que más queremos a sabe Dios qué precio y nos estamos hundiendo. 

Cada vez que leo un tebeo de superhéroes en el que el gran villano de turno hace la gran pregunta se me hablen los ojos como platos: "Dime, superhéroe, ¿por qué merece el hombre vivir? ¿por qué no puedo destruir todo el puto planeta?" Y ya me véis a mi casi de pie buscando una respuesta "Sí, joder, ¿por qué? Vamos convénceme, ¡maldita sea!". Creedme, la respuesta casi nunca me convence. A cada noticia que veo, a cada comentario que leo creo que no merecemos ser salvados. Y es en ese punto en el que me pierdo, en el que me rindo, en el que creo que no estoy viviendo y en el que, de alguna forma, me estoy convirtiendo en mi padre. 

Veo gente, cada día, a mi alrededor, sufriendo. No, no, leed bien. No tristes, o preocupados, o teniendo un mal día, NO, joder, no, sufriendo. Sufriendo por ellos, por sus seres queridos, por una mala vida, por las drogas, por la falta de trabajo, por no tener ni para comer. Ah ¿creíais que hablaba de gente que lo pasa mal porque sólo les quedan 300€ para acabar la semana? ¿Por qué han cambiado a su dibujante favorito de su serie favorita? ¿De personas que este año se tienen que conformar con un hotel en la playa y no en poder viajar a Nueva Zelanda? NO. Abrid los ojos, me refiero a gente que padece enfermedades incurables, gente que sufre porque no pueden hacer nada por ellos, PERSONAS que cada día tienen que luchar por una sonrisa, por un segundo, un segundo de felicidad, un segundo de 24 horas, creedme, es una mierda de tiempo, pero un puto euromillones para el que lo consigue. 

Y, pese a todo, pese a eso, pasamos de largo. Alimentamos al dragón. Vamos a llamarlo dragón, porque es un todo ¿sabéis? Política, miseria, enfermedad, pobreza, contaminación, es un todo. Y ese todo parte de nosotros. Nosotros somos el puto dragón del cuento, nosotros, nadie más que nosotros. Y cuando el dragón llega, cuando ataca, cuando se come todo lo que conoces y se lleva parte de tu alma, en ese momento, es entonces cuando alguien, joder, cuando alguien te sonríe, alguen te ayuda y entonces, sólo por eso, por esa sencación es por lo que vale salvar a la puta raza humana. 

A todo el mundo le mola Lobezno, a mi no. A mi me mola la parte humana de Lobezno, la parte de él que odia ser Lobezno. Veréis, para los que no sabéis de comics y no habéis visto las pelis, Lobezno es un superhéroe, pero un chulo, pero chulo de chuleras, y molón muy molón. Saca sus garras y todo lo arregla, con chulería, no puedo con eso. No puedo. Luego está ese otro, el tio de la capa roja, el que vuela y tal, el que no es tan molón porque es un "tontolpueblo" cortito que sólo tiene músculos y algo más, ¿qué era? Ah sí, moral y un conjunto de principios para hacer lo correcto. Pero eso no mola, no, que va. ¿Sabéis que mola de verdad? En serio, no os lo váis a creer. Un abrazo. Eso mola, de verdad, mola mucho.

¿Sabéis que mola también? La joven del agua. Esa película me parece maravillosa. ¿Y sabéis qué no mola? Cuando alguien se rie de la parte de la historia en que cuentan que hay un escritor que publicará un libro que creará un ideal en una persona y esa persona, en base a ese ideal, cambiará el mundo. No me mola que se rían de eso, nada, en serio, me parece triste y una lástima que algo tan maravilloso sea apartado a un lado simple y llanamente porque parece... utópico. Odio esa palabra, utopía, la odio.

Volviendo a lo de los abrazos, muchas personas no saben qué es eso, y algunos no quieren saberlo. Y todo porque el dragón está ahí, acechando, observando, tenemos que ser tipos duros y mujeres seguras de nosotras mismas, fuertes y sin debilidad, y hombres guays y cool, los abrazon no entran ahí. No saben lo que se pierden, no saben de lo que un abrazo es capaz. Es más, incluso después de dar o recibir uno incluso miran de reojo a ver si el dragón los ha visto, si han sido "débiles" por un momento. No hay nada más valiente en este mundo que dar un abrazo. Abrazos gratis. La gente se rie de ello. Frikis. Sí, seguramente. ¿Pero y si lo necesito? ¿Corro a que me den uno? No puedo, el dragón observa. Yo corro, en los salones, la gente me ha visto y los que dan abrazos gratis salen corriendo, corro a ellos a darles un abrazo. A mi me parece genial. No me da vergüenza. Ah, es eso, vergüenza. Nunca he visto que nadie se muriera por un abrazo, nunca.

Y con esto, si habéis estado atentos a todo lo anterior, os diré que me parece genial. Que diez personas se pongan de acuerdo para salvar a un perro que está atrapado en un desagüe. Diez personas han conseguido eso, con o sin máquinas. Diez. Somos más de siete mil millones, SIETE MIL MILLONES ¿imagináis el potencial? NO. EN SERIO. Dejad de leer un momento, y paraos a pensar, siete mil millones luchando, trabajando y viviendo por un mundo mejor. Uy ¿os ha subido el azúcar? ¿estáis empachados? Creedme, tenéis un problema, bajad la guardia un momento que no os va a pasar nada, esto es sólo un puto blog donde un tipo que vive en algún punto del planeta está divagando a las 9 de la noche de un domingo. Seguimos. Siete mil millones de personas luchando para cultivar, para honrar el planeta que nos da cobijo y nos abastece, siete mil millones de personas para investigar, para ayudar, para trabajar, para repartir una buena vida o la que se nos permita con respeto.

Estamos poniendo fronteras, estamos echando a las personas, estamos contaminando, estamos jodiendo al prójimo porque tenemos miedo, estamos entrando en un círculo vicioso en el que nos olvidamos de que tenemos que vivir. Estos años todo lo que ha ocurrido en España con el tema de la política ha sacado lo peor de mi y he estado a punto de olvidar lo que es importante. Por desgracia mucha gente lo ha olvidado. No soy quien para dar lecciones, pero tengo muy claro que es lo que está bien y lo que está mal, y es tan simple como que lo que está mal provoca que las personas no tengan para comer, no tengan ayuda sanitaria, no tengan donde vivir y, lo peor de todo, no tengan ayuda de los demás. Es. Así. De. Simple. Ahora podemos complicarlo todo lo que queráis, pero sólo tenéis que sentaros a escarbar, más, y más, y más hondo todavía de vosotros mismos. Y ahí está. Simplificad las cosas al máximo, olvidad argumentos, números y demás, pensad únicamente en la vida humana, en la vida que querríais para vuestros hijos, para vuestros hermanos, para vuestros amigos, para vosotros mismos. 

Yo lo he pensado. Y quiero un mundo sano, un planeta saludable, donde no haya hambre ni pobreza, donde no haya fronteras, donde las personas enfermas puedan ser tratadas por igual con todos los medios posibles, todos, de forma gratuita, porque la vida es lo más importante, y donde nuestros hijos aprendan lo que es el respeto, la naturaleza, la ciencia y la libertad, sin hacer daño a nadie y que no exista discriminación de ningún tipo. Donde no existan religiones que hacen daño a las personas, donde la política se convierta en un mero trámite administrativo en el cual unas personas se ofrecen a coordinar todos los servicios existentes única y exclusivamente por el interés general.

Qué ¿algún problema? ¿Utopía? ¿Sí, eso créeis? ¿Utopía? ¿Sabéis que creo yo? Que no hay nada que siete mil millones de personas no puedan hacer y que la utopía es la excusa de los cobardes.

 


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